Un festejo para el dolor...

Daniela Corona | 2019-10-11

¿Alguna vez has sentido un hueco entre la boca del estómago y el pecho? ¿Un vacío qué se siente menos intenso si tomas posición fetal o alguna parecida que apriete ese hueco? Algunas personas describen esto como “tener el corazón roto” y el término correcto es duelo. El duelo es todo aquello que se transita cuando hay una pérdida importante para la persona que lo sufre.

Exacto, el duelo se sufre. Con pérdida me refiero a todo aquello que implique un cambio drástico en nuestra vida cómo la hemos vivido hasta ese momento y puede ir desde cuando dejamos un trabajo ya sea por decisión propia o por la decisión de alguien más, un cambio de vivienda,hasta las pérdidas más fuertes como la muerte de un ser querido o la pérdida de un amor, siendo estos los más difíciles de transitar.

Sí, un duelo, se sufre y se transita, varios hablan de etapas del duelo, del tiempo que debe durar, en fin, teorías que a veces se adaptan a la realidad de quién está vivenciando un duelo. Elisabeth Kübler –Ross2, estableció 5 etapas: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, y se supone que debe ser vivido en ese orden. También se habla de una duración de entre 6 meses a dos años dependiendo el impacto del duelo. Un gran Tanatólogo un día me dijo, “yo creo que el sufrimiento de un duelo fuerte debe durar al menos un año, cuando pases todas las fechas importantes sin ese ser que alguna vez estuvo contigo”, después, ya podemos hablar de empezar a salir.

Y es que, le tenemos tanto miedo al dolor, y es que efectivamente, es terrible, la sensación de vacío te traga, pero es importante atravesar por todo ese dolor y sufrimiento, para comenzar a aprender de esa pérdida.

Justo, estas fechas que acaban de pasar, son la mejor manera de hablar sobre un duelo bien transitado que consiste en recordar con nostalgia y felicidad la pérdida de alguien importante. Sólo en México, montamos una fiesta para recordar al que se fue y el dolor que nos deja su ausencia. Recordar al que se fue por las cosas buenas que dejo en ti,es la mejor manera de vivir tu duelo.

Sin embargo, llegar a este punto, es todo menos fácil y más si lo pasas sólo, porque puedes quedarte en una de la etapas por un largo tiempo y entonces sí,crear la posibilidad de quedarte estancado. Si estas atravesando una perdida fuerte, pide ayuda, acude con un profesional y atiéndelo. Una vez una persona muy importante me dijo: “Sufre pero no te quedes parada” y precisamente se refiere a eso, pide ayuda, dale una dirección a ese sufrimiento, y conviértelo en aprendizaje. Si tu duelo comenzó hace más de un año, y sientes que no has salido de ese dolor profundo, pide ayuda, mereces vivir libre de toda atadura y sufrimiento continuo, pero definitivamente, depende de ti, salir de ahí.

Toda persona que se va, te deja algo maravilloso que se llama aprendizaje, y cuando le das un significado de este tipo a la pérdida, un día te encuentras sonriendo o riendo a carcajadas ante los recuerdos de quién ya no está. Agradeces su caminar junto a ti, y en ocasiones, agradeces con mucha más felicidad su retirada, porque la persona que en ese entonces eras, no podría llevar a cabo los logros que tienes hoy gracias a lo que te enseño quien ya no está.

Hay un cuento sobre un rey que le pidió a uno de los grandes sabios de su reino, una frase que le diera sentido a su vida en todo momento, para grabarlo en un anillo, el sabio le dio la frase: “Esto también pasara”, el rey se sintió confundido, porque en sí la frase sonaba tan sencilla, pero entonces el sabio le dijo: esta frase no sólo le va a dar sentido a tu vida, si no también le dará paz. Unas semanas después, hubo una terrible invasión al pueblo de este rey, todo terminó destruido, hubo cuantiosas pérdidas materiales pero hubo aún más pérdidas humanas, el rey, estaba desolado, en eso apareció el sabio y le recordó: lee tu anillo. El rey, se volvió a su dedo y leyó: “esto también pasara”. El rey se levantó con todo el ánimo y comenzó la reconstrucción de su pueblo. El rey, ahora feliz, se volteó hacia el viejo sabio y le dijo gracias, ahora entiendo todo soy tan feliz. A lo que el sabio con toda la paz le contestó: tranquilo, esto también pasará.

Y es que, efectivamente: eso que tanto te duele ahora, también pasará, y eso que tanto te gusta hoy, también pasará.

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